viernes, 27 de septiembre de 2019

Yo soy Sam | Viernes de películas para ver sin rímel

Luego de hacer mi actualización de estado (clic para leer la entrada), me di cuenta de que era hora de empezar a darle vuelo a mi creatividad. Fue así que para el día de hoy decidí traer una "sección" nueva al blog. Viernes de películas para ver sin rímel está inspirado en el libro Cuentos para leer sin rímel, de Poldy Bird (una de mis autoras favoritas). El título hace referencia, claramente, a esas películas que son imposibles de ver sin ponerse a llorar como un bebé. Sin más preámbulo y para inaugurar esta sección, paso a contarles sobre la película elegida para el día de hoy.
TRAILER
TÍTULO: Yo soy Sam (I am Sam)
DIRECTOR: Jessie Nelson
DURACIÓN: 2h 14m
AÑO: 2001
NETFLIX:

MI OPINIÓN:
Hoy, después de más de quince años sin ver Yo soy Sam (o Mi nombre es Sam, según mi yo de la infancia), me topé con la película en Netflix. Como tenía un par de horas libres, me decidí a verla, y no me arrepiento en absoluto. Considero que Yo soy Sam es la película ideal para inaugurar esta sección. Es todo un clásico moderno del cine. Si no seguís mi consejo y decidís ver la película estando maquillado, al menos asegurate de que los productos que estés usando sean a prueba de agua (estás advertido).

Para los que no conocen la historia, les cuento un poquito el argumento. La película comienza cuando a Sam (Sean Penn), un hombre de unos treinta y tantos años, lo llaman al trabajo para avisarle que su hija está por nacer. Luego del nacimiento, la madre del bebé se fuga y deja a Sam a cargo de la niña. Como si fuera poco, nos enteramos de que Sam sufre una discapacidad mental, y tiene la misma mentalidad que un niño de siete años. Superando las espectativas de sus conocidos, Sam logra criar a su hija y lo hace dándole una infancia llena de amor.

El problema llega cuando la justicia considera que Sam ya no es apto para seguir cuidando a Lucy (Dakota Fanning), su hija, y le quitan la custodia. A partir de este momento, y con la ayuda de sus amigos y de una abogada (Michelle Pfeiffer) que decide tomar su caso pro bono, Sam comienza a pelear por la custodia de la niña. 

La película te roba una que otra sonrisa generada por la ternura de algunas escenas, pero sobre todo te hace llorar. El espectacular soundtrack con canciones de los beatles queda perfecto para la ambientación de las escenas. Las actuaciones tanto de Sean Penn como de Dakota Fanning son impecables. Nunca va a dejar de impresionarme la madurez de la pequeña Dakota que, cuando filmó la película, habrá tenido unos seis o siete años. Se merece todas las ovaciones, y de hecho estoy segura de que habrá ganado más de un premio gracias a su interpretación de Lucy.

Hasta acá llego con la entrada, ya escribiendo las últimas frases con un nudo en la garganta y con las lágrimas asomando de nuevo cada vez que recuerdo algunas escenas. No me queda más que recomendarles esta película con todas mis ganas y recordarles que la pueden encontrar en Netflix. Espero que hayan disfrutado la entrada y los espero pronto para compartir más pensamientos con ustedes♥ ¡Nos leemos!


2 comentarios:

  1. Hola Vicky, sí es hermosa esa película. Coincido que es una de ésas que vería muchas veces. Muy buena tu reseña.Nos seguimos leyendo.

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  2. Un buen clásico, y ni hablar que fue una historia épica, acostumbrados al drama común del cine.

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