lunes, 4 de diciembre de 2017

Shakespeare and Company: la librería más famosa de París

Fachada de la librería. 
Los primeros días de octubre estuve de viaje por París y tuve la oportunidad de visitar Shakespeare and Company, la librería inglesa más famosa de la ciudad, que se encuentra en frente de Notre Dame en el kilómetro cero de París. La experiencia fue única. Cientos de culturas diferentes reunidas por una misma pasión: los libros. 
La sección de poesía, en el primer piso.

En esta librería, (re)fundada en  el año 1951 en frente de Notre Dame, todos los empleados saben hablar inglés (lo que me generó alivio al visitarla, ya que no entiendo ni mucho menos hablo francés) y todos los títulos que se ofrecen están en ese idioma. Este paraíso de los libros se volvió popular por ofrecer a los viajeros que estaban de paso por París un lugar donde dormir a cambio de que trabajasen unas pocas horas en la librería (¿¡quién no querría trabajar en uno de los bookshops más famosos del mundo!?). Está bueno aclarar que la premisa de Shakespeare and Company, que instauró George Whitman cuando la fundó, es "Be not inhospitable to strangers lest they be angels in disguise" (lo cual en español vendría a significar "Sé hospitalario con los extraños, pues podrían ser ángeles disfrazados"). Por otro lado, quiero contarles que tuve la oportunidad de presenciar cómo "entrenaban" a un chico que estaba ahí de paso, y puedo decir que el trato de los empleados es excelente. La paciencia que tienen es infinita: cuarenta veces le pregunté por distintos libros a una misma chica y siempre me buscó todo lo que necesité sin problema alguno (creo que debería ser así en todas las tiendas del mundo). A continuación les dejo una imagen de los que compré.
Libritos que compré en Shakespeare and Company.
La variedad de títulos en inglés que se ofrece en Shakespeare and Company es bastante amplia, y si no tienen el libro que querés, te dan la opción de encargarlo (cosa que no pude hacer, puesto que mi estadía en París fue bastante corta). Cabe aclarar que los precios no son tan accesibles, pero tampoco inalcanzables. Si vas a visitar esta librería, te recomiendo completamente que te lleves algún libro de souvenir, puesto que, cada vez que comprás uno, te ofrecen ponerle el sello con la carita de Shakespeare.
Sello con la carita de Shakespeare.
La experiencia de conocer una de las librerías más famosas del mundo (si no la más famosa) fue hermosa, y me encantó poder disfrutar de un intercambio de culturas tan amplio: personas de todo el mundo estaban reunidas por los libros, por su amor por la escritura anglosajona. El ambiente de Shakespeare and Company logró hacerme la persona más feliz del mundo durante (al menos) esa hora y media que pude pasar recorriendo sus estanterías. No veo la hora de volver a París para adentrarme de nuevo en este paraíso de libros en inglés, y, ¿por qué no?, trabajar en ella a cambio de unas noches de alojamiento.

PD: Se me olvidaba comentar que en la librería también había un piano, y  pude escuchar tocar y cantar a otro chico que estaba de paso por París (que, por cierto, me encantó). 
Muchacho tocando el piano y cantando, también en el primer piso.
Si quieren más información sobre la librería, pueden visitar la página oficial: 
https://shakespeareandcompany.com

lunes, 13 de marzo de 2017

1 mes sin Facebook


Desde que abrí mi Facebook, allá, en el año 2009 (sí, solo para jugar al Pet Society, lo admito), nunca pensé que lo cerraría. Hasta hace un mes atrás.

Lamentablemente, Facebook y otras redes sociales solo sirven para alimentar el ego de las personas, y tardé bastante en darme cuenta. ¿A quién queremos impresionar?, ¿buscamos sentirnos superiores a otras personas solo por tener un número mayor de "amigos" y de personas a las que "les gusta" lo que hacemos? No me malinterpreten, que todavía sigo usando Instagram y Whatsapp, pero un paso a la vez. 

Antes de emprender este viaje de "no Facebook", tenía muchos interrogantes. ¿Cómo voy a hacer cuando tenga que hablar con algún conocido?, ¿cómo voy a hacer para enterarme cuando no tenga clases en el instituto?, ¿cómo voy a hacer para estar al tanto de la vida de todo el mundo y de los eventos que me interesan? Y la realidad es que, mientras más tiempo paso sin usar esta red social, más cuenta me doy de que la vida sigue igual. Sigo viéndome y hablando con la gente que me quiere. Sigo estudiando. Sigo trabajando. En ningún momento me siento privada de nada. Salvo de los memes... realmente extraño los memes. En este mes sin Facebook, me di cuenta de que la gente que te quiere, te busca. De que no necesito estar pendiente de la vida de los demás. De que una hora sin Facebook equivale a 50 páginas leídas de ese libro al que le tenía ganas hace mucho tiempo; a una hora abrazada a la persona quiero; a una hora de tocar guitarra; en definitiva, equivale a evitar pensar en lo que los otros hacen y a centrarme en mí misma. Dejar Facebook me ayudó, poco a poco, a preocuparme más por mejorar mi calidad de vida y a estar menos pendiente de cómo los demás viven las suyas.

Me gustaría lograr que muchas más personas sigan mis pasos. Sé que al principio puede asustar. Puede parecer que es imposible sobrevivir sin esta red, pero te aseguro que, si yo lo hice, los demás también pueden. El problema está en saber por qué nos cuesta tanto "alejarnos del mundo". Y Sygmunt Bauman lo anticipó hace años. A continuación te voy a dejar unas ideas para que reflexiones sobre el verdadero uso que le das a esta red social.

"Chateamos y tenemos 'compinches' con quienes chatear. Los compinches, como bien lo sabe cualquier adicto, van y vienen, aparecen y desaparecen, pero siempre hay alguno en línea para ahogar el silencio con 'mensajes'. En la relación de 'compinches', el ir y venir de los mensajes, la circulación de mensajes, es el mensaje, sin que importe el contenido. Tenemos pertenencia al constante flujo de palabras y oraciones inconclusas (abreviadas, por cierto, truncadas para acelerar la circulación). Pertenecemos al habla, no a aquello de lo cual se habla" (Bauman, Amor líquido).

¿Cuántas veces nos encontramos a la madrugada contándoles nuestros secretos más profundos a personas que nunca pincharon ni cortaron en nuestras vidas? Puedo asegurar que varias. ¿Cuántas veces usamos Facebook para estudiar, mirar videos informativos, o trabajar? Puedo asegurarte que muchas menos —y no, entrar para preguntar qué tarea había para la escuela y quedarte hablando hasta las cinco de la mañana sobre lo que hizo o no hizo tal persona, no cuenta. Si lo que realmente buscamos es desahogarnos, deberíamos entender que las redes sociales lo único que hacen es alimentarse de tus sentimientos más profundos.

Estoy segura de que mucha gente va a leer esto y va a pensar que lo que digo no tiene argumentos. Y quizás tengan razón. Quizás en unos meses vuelva a abrir mi perfil de esa red social y encuentre un modo más operativo de utilizarla, que no me haga perder tiempo. Pero por ahora sigo tranquila, estudiando, trabajando, queriendo a los que me quieren. Mañana será otro día.

sábado, 7 de enero de 2017

Mujeres hechas a medida



La gran desgracia que sufrimos las mujeres del siglo XXI es el hecho de que en la industria de la moda ya no se busca crear ropa para hacernos ver bien, sino que el gran negocio es crear modelos para hacer que la ropa se vea bien. Y no lo digo yo, lo dice Caitlin Moran en su libro Cómo ser mujer, y cito:

"No soy estúpida. Siempre he sabido que la diferencia entre las modelos y las mujeres normales es que las mujeres normales compran ropa para verse bien; mientras que la industria de la moda compra modelos para hacer que la ropa se vea bien".
No disfruto comprando ropa. No lo hago ahora ni tampoco lo hice cuando fui más chica. Nunca fui lo que se dice "gorda", pero tampoco flaca. Siempre me consideré promedio, pero cada vez que entraba a un probador a medirme alguna prenda que consideraba perfecta para mí, terminaba saliendo de la tienda con ganas de no comer nunca más en mi vida o de no salir nunca más de mi casa (en el mejor de los casos). 

El problema con la mayoría de las personas del sexo femenino es que somos muy influenciables y, si la ropa no nos queda exactamente igual que a la modelo (lo que es muy probable, considerando que el trabajo de esas mujeres es verse "perfectas" para poder vender un producto), terminamos sintiéndonos menos de lo que realmente somos. Y digo mujeres, porque los hombres andan en chopera (de las grosas panzas de embarazados) y nadie les dice nada. No se les dice que vayan al gimnasio ni que hagan dieta, no se les dice que nadie los va a querer porque son gordos. No. Eso solo nos toca a las mujeres. Y lo peor es que lo creemos.

Fuentes:
Fotografía tomada del blog: http://www.paperdroids.com/2015/02/03/26361how-to-be-a-woman/

domingo, 2 de octubre de 2016

Amor líquido

Esta publicación está inspirada, principalmente, en el libro Amor líquido, de Zygmunt Bauman, sociólogo, filósofo y ensayista polaco. Que el título no los confunda: este es sencilla y puramente un ensayo sobre sociología y sobre la "liquidez", lo efímero de las relaciones humanas en la actualidad.

"Una relación, le dirán los expertos, es una inversión como cualquier otra: usted le dedica tiempo, dinero, esfuerzos que hubiera podido destinar a otros propósitos, pero que no destinó esperando hacer lo correcto, y lo que usted perdió o eligió no disfrutar se le devolverá en su momento, con ganancias. Si usted invierte en una relación, el provecho que espera de ella es en primer lugar seguridad, en sus diversos sentidos: la cercanía de una mano que ofrezca ayuda en el momento en que más la necesite, que ofrezca socorro en el dolor, compañía en la soledad, que ayude cuando hay problemas, que consuele en la derrota y aplauda en las victorias; y que también ofrezca una pronta gratificación. Pero escuche esta advertencia: las promesas de compromiso en una relación, una vez establecida, 'no significan nada a largo plazo'" (Zygmunt Bauman).



Y así empiezo esta entrada, demostrando por qué las relaciones son tan importantes, por qué cuando nos decepcionan, después de años de amistad o de relación, la caída es tan dura. Las relaciones son, queramos o no, una inversión. Y puede que este autor trate el tema con una nota de ironía en sus palabras, pero nadie mejor que nosotros mismos para confirmar que el dolor que nos causa la pérdida de una amistad o de un amor es debido, en gran cantidad, al tiempo que le dedicamos a la relación para que creciera y para que se fortaleciera... a ese tiempo que sentimos muchas veces desperdiciado en personas que, tarde o temprano, nos soltaron la mano y se olvidaron de nosotros.

"[...] nunca nadie se siente más solo y abandonado que cuando lucha por asegurarse de que realmente hay alguien con quien pueda contar hoy y pasado mañana para que haga todo eso (nos acaricie, nos consuele y nos dé una mano) en el caso de que la rueda de la fortuna gire en sentido adverso". "Chateamos y tenemos 'compinches' con quienes chatear. Los compinches, como bien lo sabe cualquier adicto, van y vienen, aparecen y desaparecen, pero siempre hay alguno en línea para ahogar el silencio con 'mensajes'. En la relación de 'compinches', el ir y venir de los mensajes, la circulación de mensajes, es el mensaje, sin que importe el contenido. Tenemos pertenencia al constante flujo de palabras y oraciones inconclusas (abreviadas, por cierto, truncadas para acelerar la circulación). Pertenecemos al habla, no a aquello de lo cual se habla".

Pero, ¿qué pasa cuando llega la hora de la verdad?, ¿con cuántas de esas personas con las que chateamos todas las noches cuando pega el bajón y nos sentimos solos estaríamos dispuestos a pasar un día entero y disfrutarlo?

Nunca entendí la necesidad de tener un millón de amigos. Soy de esas personas que prefieren pasar todo el tiempo del mundo con los mismos dos o tres pibes antes de estar saltando de amistad (falsa, por cierto) en amistad, fingiendo ser querida por todos. La verdad es que no podemos llevarnos bien con todo el mundo, pero a veces esas personas por las que darías la vida se cansan de vos y, entonces, ¿qué pasa? Facebook siempre está ahí. La eterna pantalla detrás de la cual se ocultan miles de personas que fingen preocuparse por lo que le pasa al otro, pero que en realidad están tan vacías por dentro como vos al momento de sentarte frente a la compu y decidir contarle todos tus pensamientos más profundos al mundo.

"La introspección (en el chat por internet) es reemplazada por una interacción frenética y frívola que expone nuestros secretos más profundos al lado de nuestra lista de compras" (Chris Moss).

"Hoy todos están informados, y nadie tiene ni la menor idea"(Sigusch).


En este libro, el sociólogo nos asegura que "El consumismo no es acumular bienes, sino usarlos y disponer de ellos después de utilizarlos a fin de hacer lugar para nuevos bienes y su uso respectivo". El gran problema actual es que las personas se están convirtiendo en consumistas de relaciones: "Hoy esta amistad me sirve, pero mañana la voy a cambiar por una nueva, una 0km".

"Cuando la calidad nos defrauda, buscamos la salvación en la cantidad. Cuando la duración no funciona, puede redimirnos la rapidez del cambio". Y esto es algo que pienso muy seguido cuando miro a mis "amigos de Facebook" y me quedo un rato largo pensando sobre cuál es la finalidad de esta red social. ¿Buscar consuelo una noche de soledad chateando con una persona que cuando nos ve por la calle agacha la cabeza y sigue caminando sin siquiera mirarnos para no saludarnos, para no tener el menor contacto con nosotros? Es la única que se me ocurre.

Hace poco hice una "limpieza" en Facebook. Pasé de tener alrededor de seiscientos contactos a "tan solo" (sí, entre comillas, porque me siguen pareciendo muchos) doscientos. Haberlos "borrado" de mi red social no impidió que siguiera saludándolos en la calle y entablando charlas ocasionales, pero sé que muchos se habrán sentido contrariados al ver que los saludaba "como si nada" después de haberlos borrado (y tengo que aceptar que hace un par de años también me habría sentido como ellos). Tenemos que aprender que una red social es solo eso, una red tejida virtualmente que muchas veces no significa nada. La verdad es que de los "tan solo" doscientos contactos que me quedaron solo me hablo con diez, quince a lo sumo, y solo me reúno habitualmente con cuatro o cinco. 

"Los celulares ayudan a estar conectados a los que están a distancia. Los celulares permiten a los que se conectan... mantenerse a distancia". Y así es que les decís a tus amigos de juntarse y te dicen "sí, el finde te aviso", lo cual nunca pasa y vos, por no querer sentir que los molestás, lo dejás pasar, y así sucesivamente... pero ¡ojo!, si estamos en contacto en Facebook, no pasa nada, otra vez será.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Frases de Oscar Wilde | Top 10 (The importance of being Earnest)


—1—
"Realmente no veo nada romántico en declararse. Estar enamorado es muy romántico. Pero no hay nada romántico en una declaración definitiva. Sobre todo porque puede ser aceptada. Y creo que generalmente es lo que ocurre. Por lo cual la emoción desaparece por completo. La esencia del romanticismo es la incertidumbre. Si alguna vez me caso, haré todo lo posible por olvidarlo".
"I really don't see anything romantic in proposing. It is very romantic to be in love. But there is nothing romantic about a definite proposal. Why, one may be accepted. One usually is, I believe. Then the excitement is all over. The very essence of romance is uncertainty. If ever I get married, I'll certainly try to forget the fact".
—2—
"¡Oh! Es absurdo tener una regla rigurosa sobre lo que uno debe o no leer. Más de la mitad de la cultura moderna depende de lo que uno no debe leer".
"It's absurd to have a hard and fast rule about what one should read and what one shouldn't. More than half of modern culture depends on what one shouldn't read".
—3—
"Todas las mujeres se vuelven como sus madres. Esa es su tragedia. Ningún hombre lo hace. Esa es la de ellos".
“All women become like their mothers. That is their tragedy. No man does, and that is his.”

—4—
"Miss Prim.—Ningún hombre casado es nunca atractivo, salvo para su esposa.
Chasuble.—Y muy seguido, me han dicho,  incluso tampoco para ella".
"Miss Prism: No married man is ever attractive except to his wife.
Chasuble: And often, I've been told, not even to her."
—5—
"Oh, sí. El Dr. Chasuble es un hombre muy instruido. Nunca ha escrito un libro, así que puedes imaginarte lo mucho que sabe".
"Oh, yes. Dr. Chasuble is a most learned man. He has never written a single book, so you can imagine how much he knows."
—6—
"La vacilación, de cualquier tipo, es señal de decadencia mental en los jóvenes, de debilidad física en los viejos".
“Hesitation of any kind is a sign of mental decay in the young, of physical weakness in the old.”
—7—
"Nunca hables despectivamente de la sociedad, Algernon. Solo la gente que no puede acceder a ella hace eso".
"Never speak disrespectfully of society, Algernon. Only people who can’t get into it do that."
—8—
"Si no te tardas mucho, te esperaré aquí toda la vida".
"If you are not too long, I will wait here for you all my life."
—9—
"[...] es algo terrible para un hombre darse cuenta de repente de que toda su vida no ha dicho nada más que la verdad".
"[...] it is a terrible thing for a man to find out suddenly that all his life he has been speaking nothing but the truth."
—10—
"Jack.—[...]Te apostaré lo que quieras a que media hora después de que se hayan conocido, se estarán diciendo hermana la una a la otra.
Algernon.—Las mujeres solo hacen eso cuando se han llamado antes un montón de otras cosas".
“I'll bet you anything you like that half an hour after they have met, they will be calling each other sister.
Women only do that when they have called each other a lot of other things first.”


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