viernes, 20 de julio de 2018

"Malala: mi historia", de Malala Yousafzai | Mi opinión

SINOPSIS: 
Malala Yousafzai solo tenía diez años cuando los talibanes se apoderaron de su región. Decían que la música era pecado. Decían que las mujeres no debían ir al mercado. Decían que las niñas no debían ir al colegio. Malala creció en una pacífica región de Pakistán transformada por el terrorismo. Aprendió a defender sus convicciones y luchó por su derecho a la educación. El 9 de octubre de 2012 estuvo a punto de perder la vida por la causa: le dispararon a quemarropa en el autobús cuando volvía a casa del colegio. Nadie creía que fuera a sobrevivir. Se ha convertido en un símbolo internacional de la protesta pacífica y es la persona más joven en haber recibido el Premio Nobel de la Paz. En esta edición de sus memorias para jóvenes lectores, que incluye nuevos materiales y fotografías, escuchamos de primera mano la extraordinaria historia de una niña que, desde muy pequeña, sabía que quería cambiar el mundo, y lo hizo. 

TÍTULO: I am Malala (Malala: mi historia)
AUTORA: Malala Yousafzai
EDITORIAL: Hachette Children's
PÁGINAS: 262

ASÍ EMPIEZA EL LIBRO:
"Cuando cierro mis ojos, puedo ver mi habitación. La cama está deshecha, mi frazada peluda amontonada, porque salí apurada para la escuela, ya que estaba llegando tarde a un examen. Mi tabla de horarios escolares está abierta en mi escritorio en una página con la fecha 9 de octubre de 2012. Y mi uniforme de la escuela —mi blanco shalwar y azul kamiz— está colgado en la pared, esperando por mí".
When I close my eyes, I can see my bedroom. The bed is unmade, my fluffy blanket in a heap, because I´ve rushed out for school, late for an exam. My school timetable is open on my desk to a page dated 9 October, 2012. And my school uniform - my white shalwar and blue kamiz - is on a peg on the wall, waiting for me.

MI OPINIÓN:
Malala es una adolescente común y corriente; lo único que hizo mal en su vida fue nacer en una región de Pakistán que fue tomada por el Talibán (el grupo fundamentalista islámico que no está haciendo más que destruir a miles de familias en Afganistán y Pakistán). Junto a su padre, desde chica se involucró en la lucha por la educación de las mujeres, rompiendo las reglas instauradas en su propio país por el régimen anteriormente mencionado. El libro de Malala es especial para mí, principalmente porque toca el tema de la educación de las mujeres alrededor del mundo. Uno de los problemas de mi nación, Argentina, es que muchas personas dan la educación pública y gratuita por sentada; y es a esas personas a quienes les pido encarecidamente que lean este libro.

Lo que más me impacta de la historia de Malala es que a una adolescente le dispararon en la cabeza por querer ir a la escuela y el mundo pareció no enterarse, pareció seguir girando. ¿Pero esto le pasó solo a una adolescente? Lamentablemente, no. Malala no es la primera mujer joven amenazada por hablar, por elevar su voz y por querer cambiar el mundo. Sin embargo, es gracias a su historia que personas del otro lado del charco pudimos abrir los ojos y ver que no todas las mujeres tienen nuestra misma suerte, que no todas son libres de vestir como quieran, de aprender lo que quieran, de amar a quien quieran. Y sobre todo, que no todas las mujeres pueden ir a la escuela todos los días sin tener miedo de que les metan un disparo a ellas o a algún miembro de sus familias.

A veces está bueno alejarnos un poco de nuestra realidad para echar un vistazo a lo que está sucediendo en otras culturas contemporáneas, y este libro fue la oportunidad perfecta para que yo abriera mis ojos y empezara a prestarle atención al resto del mundo.

Si la lectura no es tu punto fuerte, te recomiendo que veas el documental llamado "Él me nombró Malala", que está basado en este mismo libro (lo podés ver en Netflix). Te dejo el trailer a continuación:

FRASES ELEGIDAS:
"¿Pero cómo puede una persona vivir cuando tiene miedo de un cuarto en su propio hogar? ¿Cómo puede una madre comprar comida para su familia si el mercado es una zona de guerra? ¿Cómo pueden los niños reunirse para jugar al cricket si una bomba podría explotar bajo sus pies?"
But how can a person live when she is afraid of a room in her own home? How can a mother buy food for her family if the market is a war zone? How can children gather for a game of cricket if a bomb could go off under their feet?

"Las personas experimentan alegría y sufrimiento en sus vidas. Ahora tu has sentido todo el sufrimiento de una vez, y el resto de tu vida estará llena solo de alegría".
People experience both joy and suffering in their lives. Now you have had all the suffering at once and the rest of your life will be filled with only joy.

MI PUNTUACIÓN:
5/5

domingo, 15 de julio de 2018

Caída tortuosa | Escritos



Las grietas son invisibles pero no intangibles. Siento cómo caigo en ellas. Mi piel busca abrirse paso, pero se desgarra en el intento. Todo a mi alrededor comienza a teñirse de rojo escarlata: las grietas ya no son invisibles. Ahora veo, pero no siento. ¿El rojo pertenece a mi sangre? Puede ser, pero no tengo la certeza. Tengo los ojos abiertos, pero la piel muerta.

Caigo en el centro y todo se apaga
Siento cómo la sangre resbala
Me voy vaciando, me voy perdiendo
Cierro los ojos, no veo, no siento.

De pronto observo que el tiempo cesa
La nada misma me abraza,
La nada misma me encierra
Mis ojos están abiertos, mi piel sigue muerta.

miércoles, 11 de julio de 2018

"Cómo ser mujer", de Caitlin Moran | Mi opinión

SINOPSIS:
No hubo nunca mejor época que esta para ser mujer: tenemos el voto y la píldora, y desde 1727 ya no nos envían a la hoguera por brujas. Pero, ¿cómo ser mujer? Esa es precisamente la gran, eterna pregunta a la que Caitlin Moran se propone responder en una obra que aborda a calzón quitado –a veces literalmente–, con inteligencia, desvergüenza e ironía y también una salvaje franqueza, los principales aspectos de la condición femenina. Mezcla de libro de memorias y de divertida vociferación, apoyándose siempre en sus experiencias como mujer, feminista e hija de una familia numerosa y proletaria, Caitlin Moran se describe con una sinceridad y una audacia militantes, y habla con absoluta sinceridad de su relación con su cuerpo. Y con la comida, con los hombres, con el trabajo, la sexualidad, la maternidad, el aborto. Pero también escribe sobre la importancia de Lady Gaga, y los errores y horrores de la depilación más íntima, o el botox. Y sobre mucho más. Así, alternando provocativas observaciones sobre la vida de las mujeres con historias ferozmente divertidas sobre sí misma, desnuda, deconstruye y arroja al fuego la imagen políticamente correcta de la mujer del siglo XXI. Y nos descubre página tras página esos secretos que se cuentan en voz baja las amigas verdaderas, y no esas equívocas colegas que jamás se quitan la máscara de la feminidad perfecta. 

TÍTULO: How to be a woman (Cómo ser mujer)
AUTORA: Caitlin Moran
EDITORIAL: Harper Collins
PÁGINAS: 305

ASÍ EMPIEZA EL LIBRO:
"Aquí estoy, en mi cumpleaños número trece. Estoy corriendo. Estoy corriendo lejos de los Yobs".
"Here I am on my 13th birthday. I am running. I'm running from the Yobs".

MI OPINIÓN:
Hace poco tuve la oportunidad de leer tremendo libro de tremenda autora (perdón por la falta de originalidad a la hora de usar adjetivos). Aunque fue escrito hace casi ocho años, te puedo asegurar que la mayoría de los temas, exclusivamente feministas, que plantea Caitlin Moran siguen vigentes. Algunos más que nunca (como el aborto, principalmente en Argentina). Para esta entrada, preparé un formato un tanto diferente al que suelo aplicar a la hora de escribir reseñas de libros. Decidí armar una lista con algunos de los puntos que me llamaron la atención a la hora de leer esta especie de ensayo:

1. Entendé que decidir abortar te hace tan responsable como decidir tener un hijo.
2. Date cuenta de que usar tacos de 15 cm (con los que apenas podés caminar) no te hace ver más flaca. Es más. Hace que tus piernas se vean como las de un cerdo... Así que no te sientas obligada a gastar tu plata en algo con lo que no te sientas cómoda.
3. No tenés que ser amiga de todo el mundo ni mucho menos de todas las mujeres. Si una mujer te cae mal, no tengas miedo de decidir no brindarle tu amistad.
4. El día que te cases no va a ser el mejor momento de tu vida ni mucho menos. Mejor guardate la plata destinada para la fiesta para hacer uno o varios super viajes o para comprarte una casa.
5. Depilate solo si tenés ganas y si se adecua a tu "look", no porque sea una obligación. Cada vez que un pibe (o piba, por qué no) te mire mal por tener pelos, recordale que él también tiene. Por lo general, todos los seres humanos tenemos.
6. Probá tu sangre menstrual (es solo sangre: sale de adentro de tu cuerpo, igual que cuando te cortás un dedo).
7. No tengas miedo de aceptar que sos mejor que "alguien" en "algo". No hace falta que finjas ser una tonta solo para gustarle a alguien.

Esas fueron algunas de las conclusiones a las que llegué luego de devorarme How to be a woman, de Caitlin Moran. Espero haber logrado captar su atención con esta entrada, porque en serio recomiendo este libro al 100%.

FRASES ELEGIDAS:
"El problema de pelear con vos misma es que, incluso si ganás, perdés".
"... the problem with battling yourself is that even if you win, you lose".

"Como dice Germaine Greer en La mujer completa, 'Convertirse en madre sin quererlo es vivir como un esclavo o como un animal doméstico'".
"As Germaine Greer puts it in The whole woman, 'To become a mother without wanting it is to live like a slave or domestic animal".

"Denle a una nueva madre un niño dormido por una hora, y ella podrá lograr diez veces más cosas que una persona sin hijos".
"Give a new mother a sleeping child for an hour, and she can achieve ten times more than a childless person".
MI PUNTUACIÓN:
5/5

domingo, 8 de julio de 2018

Bloqueos creativos | Reflexiones


El "no puedo" es el primer problema al que nos enfrentamos cuando estamos atravesando un bloqueo creativo. Hace cuatro años abrí este Blog, y durante los primeros 365 días me ocupé de publicar mínimo dos veces por semana, idealmente tres. En un año conseguí más de doscientos seguidores, lo cual era una locura para mi primera experiencia siendo Blogger. Lo cierto es que durante ese año pude hacerme fuerte, sentir que lo que escribía estaba bueno, sentir que a alguien podía interesarle. Me despertaba día tras día y lo único que me motivaba a levantarme de la cama era escribir, contarle al mundo los libros que leía, las cosas que pensaba. Sin embargo, luego de ese maravilloso año me hundí en un bloqueo creativo que duró hasta hace una semana.

En mi caso, sé exactamente cuándo empezó ese bloqueo, sé qué lo causó. La hecatombe se desató cuando decidí cambiarle la URL a mi Blog y, gracias a que Blogger es una cagada, mis entradas dejaron de aparecer en el inicio de mis doscientos y pico de seguidores. Eso me bajoneó muchísimo: ¿qué sentido tenía escribir si nadie iba a leerme? Empecé a sentirme cada vez más desmotivada. Me dolía que ya casi nadie prestara atención a mis entradas, y no sabía cómo hacer para interactuar con más lectores. Poco a poco dejé de publicar; de pronto me encontré escribiendo entradas una vez cada tres, cuatro, cinco, seis meses...

Un tiempo después de que comenzara mi bloqueo creativo, descubrí que a Fa Orozco (una persona que admiro mucho y que habla sobre libros en Youtube, entre otras cosas) le estaba pasando lo mismo. En un video del canal de Roberto Mtz, que les dejo más abajo, contaba que se había cansado de repetir siempre el mismo tipo de videos, de que todo se viera igual en su canal. Ella estaba buscando tener nuevas ideas, volver a publicar en su canal de siempre, pero de forma diferente. El video del cual les hablo fue publicado hace ya dos años, y Fa todavía sigue buscando el rumbo correcto para darle a su vida creativa.
Aunque me sentí identificada con ella, también logré encontrar el rumbo de nuevo, y hace una semana volví oficialmente a publicar en Blogger. Decidí que ahora mi página no va a tratar exclusivamente sobre los libros que leo, sino también sobre todo lo que me rodea, sobre todo lo que pasa por mi mente. En la nueva sección llamada "Reflexiones" voy a tocar los temas que me interesen en el momento.

Siento que ahora voy a volver con todo, que voy a reventar Blogger y a tomar las riendas de mi vida creativa de nuevo. Se terminaron los lamentos, se terminaron los "no puedo" o "no tengo tiempo". Se terminaron las inseguridades. Si pude triunfar en el pasado, no hay razón para que ahora no pueda hacerlo. VAMOS ARGENTINA, VAMOS QUE SE PUEDE(? (Acabamos de quedar eliminados del mundial, pero eso no significa nada)

viernes, 6 de julio de 2018

Otra vez paro | Reflexiones


Una semana, mínimo un día sin clases; a veces dos o tres. Eso sin contar los días en los que se suman los feriados y jornadas como la "escuela abierta", muy habituales en nuestro país. Generalmente los paros caen en días miércoles y jueves, que justo son los días en los que tengo más carga horaria. No me malinterpreten: se agradece no tener clases un día o dos: ¿a quién podría molestarle dormir unas horitas más a la mañana? Pero el problema llega cuando los paros se extienden indefinidamente. 

En Argentina es normal que el año lectivo, que comienza en marzo, arranque lleno de paros, manifestaciones y reclamos. Pero también es normal que el gobierno "preste atención" (sí, entre comillas, porque no creo que los anteriores gobernantes hayan sido unos santos) a los reclamos, y todo se resuelva dentro de uno o dos meses. Para mediados de abril, la mayoría de las manifestaciones suelen quedar atrás y el ciclo lectivo continuar con normalidad. Sin embargo, este 2018 los paros se están extendiendo hasta fines de junio, que es cuando estoy escribiendo esta entrada. 

El problema principal que encuentro yo como estudiante en estos días de paros e incertidumbre a nivel nacional, es que el sistema educativo se ve profundamente afectado. Mi año académico está lleno de altas y bajas: los profesores ya no saben cómo hacer para que aprendamos, y a veces pueden pasar dos o tres semanas sin que tengamos clases de una asignatura. La única salida que nos queda a los estudiantes es no bajar los brazos y no tomar estos días como vacaciones, sino como un incentivo para desatar nuestra creatividad... y para estudiar por nuestra cuenta. Para superarnos día tras día a pesar de la adversidad.

Me están arrastrando hacia la mediocridad. 
Me hundo en ella, pero no sin ayuda. 
Siento una presión que me aplasta cada vez más. 
Junio: otro paro. 

Desde el mes de marzo no pude tener ni una sola semana entera de clases. Lo único que pude aprender en lo que va del año lectivo es que al estado argentino le importan poco los gritos del pueblo, que se ven ahogados una y otra vez. 

Te dejo esta reflexión y te invito a comentarme cómo te están afectando estos días de paro.

Photo by Alexa Mazzarello on Unsplash

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